El vientre

Del maldito día del zarzo, por el cansador camino del hombre el oscuro dolor ha sido el estímulo.

De vuelta a la edad de piedra, dentro de su bruto cerebro cualquier placer que ha conocido es aplacado con dolor.
Contemplen en dolor la fuerza que ha robustecido al hombre desde el Pozo,

y establézcanle un curso que ninguna mente podría medir.

Del mono al ángel ninguna angustia humana fue vana

en aquel divino escape a la felicidad a través del dolor.
Vean el dolor con ojos estoicos y fortaleza paciente,

una bendición en disfraz, un instrumento de bien.

Sí, aunque con corazones abandonados nos inclinamos a la desesperación,

crean que la Felicidad nace del vientre del Dolor.

 

traducción: Hugo Müller

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *