El Macri kirguizo en problemas

La policía de Kirguistán ha detenido al ex presidente luego de un estallido de violencia durante un raid realizado en su campamento que dejó un policía muerto y cerca de ochenta heridos. La violencia amenaza con refrescar revueltas en la ex república soviética, que tiene frontera con China y alberga varias bases aéreas rusas. Desde 2005 se han producido dos revoluciones en el país.

Almazbek Atambayev, que estuvo a cargo en el período 2011-17, acusó a su sucesor –y una vez protegido, Sooronbai Jeenbekov- de fabricarle cargos criminales para sofocar sus críticas. Urgió a sus seguidores a manifestarse en la capital Bishkek para reclamar la renuncia de Jeenbekov.

Fuerzas del gobierno arremetieron tres veces contra la guarida de Atambayev antes de lograr arrestarlo, quien también afrontará cargos por la muerte del policía, acaecida en los alrededores de su vivienda. Fotos de la vivienda de Atambayev en los suburbios de Bishkek muestran la batalla entre soldados y sus seguidores. En un momento, gendarmes recogen piedras y se las lanzan a los atambayistas mientras arrecia el fuego. Se registraron varios policías heridos en manos de simpatizantes del ex presidente.

La operación fue tan chapucera y pobre que el ministro de seguridad nacional ofreció su renuncia, que fue rechazada. Tropas fuertemente armaddas del gobierno ingresaron a la vivienda donde Atambayev se rindió, antes de ser trasladado a un cuartel para interrogarlo. De acuerdo con kirguistanos pedestres conectados a Internet, están organizando una marcha para reclamar su liberación.

Hace tan sólo dos semanas Atambayev había sido recibido por en el Kremlin por Vladimir Putin, en una muestra de apoyo al polémico político kirguiso. Por el momento, pidió a sus seguidores que se unan en torno al “verdadero presidente”. Sergei Naryshkin, vocero de la KGB, instó a las partes a ejercitar la paciencia y serenidad.

Al policía lo mató un balazo y hay otro en coma herido por una piedra. Los heridos del bando de Atambayev están siendo atendidos en hospitales rusos. El ex presidente enfrenta cargos de corrupción y enriquecimiento ilícito, y durante sus seis años acumuló fundadas pruebas y motivos para ser procesado. Atambayev apoyó a Jeenbekov durante una acalorada campaña hace dos años pero las cosas comenzaron a ir mal en la pareja.

Varios miembros del gabinete de Atambayev también han sido capturados, y recientemente se les quitó su inmunidad, dando por tierra el período de transición que se había proyectado para pacificar el clima entre las dos fuerzas que pugnan por el poder: los prorrusos y los pro-europeos. Atambayev sostiene que lo persiguen por ser amigo de Putin, y no se ha presentado a las indagatorias y convocatorias de los tribunales.

Jeenbekov acusó a Atambayev de violar la constitución durante un encuentro del Consejo de Seguridad del país. “Al oponer una feroz resistencia armada a su detención y a las investigaciones en curso del poder judicial, en el marco de la ley kirguisa, Almazbek Atambayev se caga gravemente en nuestras leyes, y eso no lo voy a permitir” –aseguró el presidente de acuerdo con la agencia Interfax.

Moraleja: Todo parecido con el lawfare latinoamericano, y con líderes corruptos hasta la médula como el argentino Macri, es pura casualidad.

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