El final del camino

Vida, has sido poderosamente buena conmigo,

aún aquí está el final del camino, no más montaña, brezal y mar,

no más montura y navegación.

Las olas saltan en el sonriente sol, me llaman como si vinieran de tiempos remotos…

¡Compañeros!, mis días errantes están hechos: ya no vagaré más, nunca más.
Vida, me has alegrado por todo el camino, has sido mi amiga de pecho,

pero el perro más divertido tendrá su día, y el banquete más grande debe terminar.

Observo desde la orilla y a lo lejos veo empalidecer una melancólica isla,

mientras arriba hay una última estrella solitaria que se oscurece en el lila amanecer.

Vida, has sido maravillosa conmigo, pero los pies más huidizos deben fallar,

la hora habrá llegado cuando todos veamos el último recodo del camino.
Aún sosteniendo en mi corazón un himno de alabanza por la satisfacción ida,
sereno espero por mi estrella, que se apague en el brillo del más Grande Amanecer.

 

traducción: Hugo Müller

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