Mi futuro

“Hagamos de él un marinero y se aventurará en el mar” dijo Padre.

“Un soldado es lo que preferiría que sea” dijo Madre.

“Un abogado me complacería porque podría ejecutar mi testamento” dijo Padre.

“Un doctor me ayudaría porque podría darme una píldora” dijo Madre.
“Hagamos de él un cura, un obispo que esté en polainas” dijo Padre.

“No podría soportar que Willie me sermonee” dijo Madre.

“Dejemos que sea un poeta, de modo que con frecuencia junte lana” dijo Padre.

“¡Oh, ahí lo tienes! Lo sabes, un poeta es un loco” dijo Madre malhumorada.
“Tu hijo es un patán, un duende estúpido y travieso” dijo Padre.

“Tienes razón, siguió tu ejemplo, más bien es un presumido” dijo Madre.

Controlando la emoción parental giraron hacia mí, buscando una señal,

y de pronto concibieron la brillante noción de preguntar qué quería hacer yo.
Yo dije: “Mi ambición es modesta: sería un payaso en un circo,

y dar volteretas sobre el aserrín con el público riéndose de mí”.

¡Pobres padres!, están muertos y decadentes pero yo soy un payaso como ven,

y aunque no actúo en circos, ¡cómo se ríe la gente de mí!
traducción: Hugo Müller

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