Mi ángel guardián

Cuando miro hacia atrás veo tenuemente los rastros que mis pies hollaron,

alguna mano divina, me parece, ha pulsado las cuerdas con Dios,

algún forma de ángel inclinada a la vida,
cuando la esperanza para mí era el pasado

algún amor sublime ha intervenido para salvarme al final.
¡Por mirarte!, nací a una locura, la condena era mi destino,
mi suerte para tontear y babearme, egregio y frustrado.
Pero en lo profundo de mi desesperación, cuando mi oscura sentencia estaba escrita,

alguna mano salvadora siempre estuvo allí para sacarme afuera del pozo.

Un ángel guardián, ¡qué absurdo! Me burlo del Poder Divino.
Y aún… alguien dijo la palabra que me dejó de los marranos.
Y todavía, a pesar de mi desprecio de la oración,

mi falta de amor o amistad, sé de una Presencia que estará allí para salvarme al final.

 

traducción: Hugo Müller

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