El bebedor de vino

Prefiero beber que comer, y aunque haya cenado magníficamente,

la comida, lo siento, nunca puede vencer la delectación de la copa.

El vino es lo que corona la fiesta, el pescado, el pollo y la carne de fantasía

son lo menor de mi deleite: prefiero beber que comer.

 

Aunque no sea un puritano, y tenga dudas sobre el Reino por venir,

concuerdo con aquellos tipos que deploran el ron demoníaco.

Rechazo el gin y el brandy, y soy tímido ante el whisky puro,

pero dénme un raro vino añejo, ¡Dios!, prefiero beber que comer.

Hartarse de comida es de la bestia, el vino es un regalo de los dioses.

Todos, desde la prostituta al pastor pueden atestiguar su elevación.

Verde y granate brilla la vid, las uvas crecen rechonchas en el alegre calor,

oro y rubí parpadea la viña… ¡Vamos! Bebamos mejor que comer.

 

traducción: Hugo Müller

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