Resoluciones

Cada mañana de año nuevo suelo empollar lo que dejé de hacer en el pasado,

y juro: “Este año estaré tan bien, bueno, con suerte mejor que el último”.

Leo a mamá mi registro de reformas, que ella escucha dulcemente:
“¿Por qué planeas todo esto, hijo mío?” dijo ella, “sólo házlo”.
Con frecuencia pensaba en sus sabias palabras, sí,

a veces con una punzada de dolor, cuando las resoluciones quedan en nada,

y las altas decisiones son tristemente vanas, el corazón humano sangra del fracaso,

las esperanzas pueden ser arruinadas para que las lamentemos…
No nos dejen soñar con hazañas adorables, solamente hagámoslas.
Y así, mi hijo, levanta tu orgullo. Cree serenamente en tu alma.

Simplemente toma las cosas en un paso firme, hasta que veas que has conquistado tu meta.

Pero si por casualidad estableces un plan de conducta, deja que sea uno libre:

No intentes hacer de ti un hombre, simplemente sé uno.
 

traducción: Hugo Müller

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