Milagros

Cada vez que enciendo la luz me parece un milagro

que deba redescubrir la visión y desterrar la oscuridad tan abruptamente.

En un momento estoy desoladamente ciego, al siguiente encuentro vida exultante.
Bajo el negro del cielo mis pestañas hacen una doble oscuridad.

Dormir es divino, pero oh, ¡cómo me contenta y maravilla despertar!,
para darle la bienvenida, centelleante y pálido, al poderoso Milagro del Amanecer.
Porque tengo momentos locos cuando parezco, con toda la maravilla de un niño,

vivir en un mundo de sueño, para hacer sobrio un hecho irreconciliado.

Cada simple acto me ha conmovido así, increíblemente milagroso.
Cuando todo lo que veo y hago me puede parecer tan mágico,

qué en vano es buscar la Verdad, el misterio de la Realidad…

¡Así déjenme con lírica alegría proclamar que toda la Vida es un Milagro!

 

traducción: Hugo Müller

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