García Linera puso en su lugar a Estados Unidos

Ya todos sabemos que la era Trump significó el retorno pleno del imperialismo e intervencionismo de Estados Unidos en América Latina, iniciativa que ya había sido lanzada por su antecesor, que abrió el camino para el lawfare y el golpismo desembozado en Brasil y Venezuela. Y a pesar de lograr un importante caudal de gobiernos-títeres que le permitieron restaurar su coloniaje avieso y multiplicador de la pobreza, los yanquis se muestran insatisfechos e impotentes para derrocar a un debilitadísimo Maduro. Pero la espina más difícil de tragar para el gobierno trumpero actual es la próxima reelección del compañero indígena Evo Morales, que permitirá irradiando la revolución socialista del buen vivir desde el centro del subcontinente.

Ante una nueva intromisión injerencista inaceptable de Washington, que llamó a boicotear las próximas elecciones, el vicepresidente Álvaro García Linera, en nombre del Gobierno y el pueblo de Bolivia, rechazó las extemporáneas declaraciones de sus halcones que, ocupadísimos con la resistencia bolivariana, se toman su tiempo para arremeter contra el líder aymara.

En una excelsa conferencia de prensa Linera le recordó a Trump y sus funcionarios atorrantes que, como Estado soberano, democrático y respetuoso de la ley, las normas y la convivencia internacional, Bolivia no va a permitir que Estados Unidos vuelva a meter sus narices en sus asuntos internos. Recordó que este injerencismo fue constante a lo largo de la historia boliviana, y que las declaraciones de los embajadores yanquis previas a cualquier elección siempre atentan contra la paz y amenazan a los desposeídos.
Las actividades conspirativas de los diplomáticos estadounidenses en Bolivia fueron siempre siniestran y provocaron nada menos que la muerte del heroico Che Guevara. Siempre impulsaron partidos políticos racistas y oligarcas que se habituaron a cometer fraudes, por no mencionar los golpes militares sempiternos que financiaron y planificaron, sumándose a cada proyecto autonómico, segregacionista, divisor del Estado plurinacional.

Como se viene dando desde el acceso de Morales al poder, el pueblo siempre ha torcido la voluntad de los “embajadores yanquis”, quienes fueron expulsados por el presidente sin miramientos, incluida su asquerosa agencia USAID, rigiendo en el país la Constitución propuesta por el compañero presidente.

Linera aseguró que ningún gobierno en el mundo tiene el derecho ni autoridad moral para intervenir en asuntos políticos de otros países, y menos una potencia decadente como Estados Unidos, con 50 millones de personas sumidas en la pobreza y 23 millones en extrema pobreza, epidemias crónicas de opiomanía y enervantes tasas de suicidios de combatientes de sus guerras imperiales.

Hoy el 50% de los estadounidenses apenas reúnen el 12% de las riquezas del país, cuando hace 30 años dicho porcentaje alcanzaba el 24%, a lo que se suman severos problemas de  de exclusión y marginamiento, los cuales deberían ser resueltos por sus autoridades, en vez de entrometerse en Bolivia o cualquier país de la región.

Además, Estados Unidos y el gobierno de Trump es responsable de la aceleración del cambio climático y la destrucción de la naturaleza, de los sistemas de agua dulce, ha tirado por la borda el Acuerdo de París, y en los últimos años la separación de familias migrantes de latinoamericanos y de otras naciones del mundo, es un rasgo de crueldad más de su gobierno, principal vendedor de armas y gestor de genocidios en el mundo. Un país que en pleno siglo XXI se cree una potencia feudal y cree en el armamentismo hasta los dientes, mientras se prepara para guerras interespaciales. Trump ha cambiado más de 6 veces al Fiscal Feneral, a las autoridades de los servicios de inteligencia, además de que es el único caso en la historia de un presidente estadounidense que no presentó su declaración impositiva, siendo producto de un sistema electoral donde el candidato con mayor cantidad de votos pierde. En síntesis, Linera remató su disertación: ‘Sobre cualquier tema, de lo que diga Estados Unidos, lo contrario va a ser cierto‘.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *