El hombre de Athabaska

Oh, la esposa trató de decirme que no era más que el rasgueo

de un pájaro carpintero golpeando en el hueco de un árbol,

y ella pensó que yo estaba bromeando cuando dije que era el tamborileo

que convocaba a legiones, y me estaba llamando a mí,

me estaba llamando para empujar mi carga y saltar a través del mar.

 

Y comencé a arreglar maravillado mis redes de pesca,

porque escuché un rugido salvaje y venía de lejos,

oh, la esposa trató de decirme que sólo era la tormenta de verano,

y se rió un poco sarcástica cuando le dije que era la guerra,

eran los carros de batalla donde estan los poderosos ejércitos.

Entonces de abajo del lago vino el mestizo Tom con una vela rojiza volando,

y la palabra que dijo fue “guerra” nuevamente, ¿entonces qué tenía que hacer yo?
Oh, los perros se pusieron a aullar, y las señoritas se pusieron a llorar,

mientras lanzaba mis zorros plateados a la pequeña canoa de abedul:

sí, la antigua muchacha se mantuvo lloriqueando hasta que una isla ocultó la vista.

 

El agente dice: “Mike, ¡estás loco! Tienen un montón de soldados.

Eres tan canoso como un tejón, y tienes alrededor de sesenta años”.

Pero nunca me perdí una pelea” digo yo, “desde que tenía veintiuno.

¿Y debo perderme la más grande? Puedes apostar tus bigotes, ¡no!
Entonces vendí mis pieles y comencé… y eso fue hace dieciocho meses.

Me uní a la Legión Extranjera, y me pusieron para una entrada

en las trincheras de Argonne con el boche un paso lejos,

y mi compañero a la derecha era un apache de Montmartre,
a mi izquierda había un millonario de Pittsburg, Estados Unidos

(¡Pobre tipo! Lo recogieron en pedazos el otro día.).

Pero soy más rápido que una ardilla, salvo un toque de lumbago,

y me llaman viejo Matusalén, y me hacen burlas todo el día.

Soy su francotirador de exhibición, y me trabajan como un extraño,

y se ríen al verme enchufar a un boche a media milla de distancia.

Oh, tengo el récord más alto en el regimiento, dicen.
Y a la noche se reúnen a mi alrededor, y les cuento mi recorrido

en el país del crepúsculo junto al mar congelado,

donde el buey almizclero corre sin desafíos, y el caribú se va a casa,

y se sientan como niños pequeños, tan silenciosos como pueden estar:

hombres de cada crimen y color, ¡cómo me escuchan!

Y les cuento de la tierra de las pieles, del portafusil y la pala,

del correteo en ríos secretos que nadie explorará, y les cuento de las cordilleras,

la mochila y la silla de montar, y rellenan sus pipas en silencio,

y sus ojos imploran por más, mientras por encima zumban las balas y rugen las bombas.
Y cuento de los lagos acechados por peces, donde el gran toro alce está llamando,

y bosques silenciosos como sepulcros sin pisada ni rastro,

y valles cubiertos de penumbra púrpura y espantosos picos de montañas,

y les cuento de mi cabaña en la orilla de Fond du Lac
y me encuentro pensando: seguramente desearía regresar.

Así presumo de oso y castor mientras las baterías rugen,

y los compañeros en las líneas de disparo arden ante el enemigo,

y les cuento del sarro y la pluma cuando las ‘marmitas’ se remontan,

y ellos escuchan mis historias, siete soldados de infantería en fila,

siete magros y malos soldados con sus cigarrillos brillando.
Y les cuento que cuando termine regresaré a Athabaska,

y aquellos siete grasientos soldados están locos por ir también.
Y le daré a la esposa el baño que le prometí, y le preguntaré el precio del visón y la marta,

y la carrera del caribú, y pondré mis trampas en orden y comenzaré el trabajo nuevamente.
Porque estuve lleno de lucha, y ví a una nación dispersa,

y un ejército que pasó al matadero, y un río rojo de sangre,

y toda una ciudad ardiendo, y … como si realmente importara,

porque el lago está allí soñando, y mi cabaña está en la orilla,

y los perros están saltando locamente, y la esposa está cantando agradablemente,

y yo descansaré en Athabaska, y ya no la dejaré, nunca más.

 

traducción: Hugo Müller

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *