Mami

A menudo me pregunto cómo la vida chasquea porque

ahora no hacen mujeres como era mi Mami.

Con dos o tres críos se contentan la mayoría de los hombres,

¡qué maravillosa era ella con diez hijos!

Aunque hayan pasado sesenta años mientras miro atrás,

la veo levantarse al amanecer para lustrar nuestras botas,

sacarnos de la soñolienta cama, pasarnos la húmeda esponja

y apurar nuestra mazamorra para la clase de la mañana.
Nuestra ropa para hacer y remendar, tarde en la noche,

pasaría sobre la aguja junto a la luz nublada,

aún mientras su cabeza cayera bajo, con pelo marchito,

parecía que el brillo de la vela hacía un halo allí.

Y así con plateado aliento suspiro porque ya no hacen mujeres como era mi Mami.

 

traducción: Hugo Müller

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