Mi bosque de pinos

Tengo un pequeño bosque de pinos, mis árboles son sólo cincuenta,

pero me dan sombra y soledad porque son gruesos y prósperos.

Y cada día arrojan con innegable generosidad conos gordos

para hacer cantar a mi pava y mantener friendo a mi sartén.
Vayan a comprar un bosque de pinos si tienen oro para gastar,

donde puedan soñar en buen humor con paz y diversión interminables,

donde puedan retirarse alegremente más allá de toda reprimenda eclesial,

y háganse un dulce templo de permanencia extática.

Oh, el silencio tiene una voz secreta que clama por el alma para el portal,

y aquellos que la escuchan pueden regocijarse ya que son más que mortales.
Así estoy sentado en mi bosque de pinos cuando el búho aletea suavemente,
tan quieto como la piedra del Druida anido…

¡Pero escuchen, las estrellas están cantando!

 

traducción: Hugo Müller

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