Mis esposos

Con el primero me casé cuando tenía 16 y él 65.
Me trató como a cualquier reina los años en que estuvo vivo.
Oh, lo traicioné a hurtadillas como cualquier otra puta,
¡y cómo anhelé su muerte y que me dejara joven y rica!

Mi segundo es un gigoló que tomé cuando era vieja,
sé bien que me engaña y que pretende mi dinero.
Cuando adoro cada cabello sedoso que corona su apuesta cabeza,
estoy precavida para siempre de que desea que estuviera muerta.

Cómo hubiera amado a mi viejo si hoy estuviera a mi lado,
mi peluca hubiese sido chiflada cuando fui por primera vez una novia.
Pero por su madre puedo pasar, aunque sea su esposa,
¡como mi padre fue el primero, compañeros!
La ironía de la vida.

traducción: Hugo Müller

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