Ultima mirada

¿Qué elegiría ver cuando deba decir adiós a esta brillante tierra?
¿Cuándo se desvanecerá para siempre de mi visión el mundo que amé con largo deleite?
¿Qué rezaría para ver al final, cuando la Muerte dibuje rápida la Cortina?

He amado la despedida del Sol, manteniéndose bajo con el trabajo bien hecho,
o saltando desde un mar abandonado,
dorado y orgulloso para saludar el nacimiento de un nuevo día…
¿Debería elegir rondar mi sueño, saludando al Sol como el Señor Supremo?

¡Ah, no! El brillante huésped del Cielo es la Luna, a la que amé más,
y cuando cese de vivir si Dios permite que conserve un recuerdo
de la belleza que me cautivó, la Luna sería la que recordaría.

… La nueva Luna fina como las uñas perladas de Cleopatra,
… La luna madura abovedando los árboles, sonrosada como un queso chedar,
… La luna tardía, frágil y delicadamente hermosa,
relajada sobre su silla mecedora de plata…
Pero sobre todo, la intensa Luna con radiante indiferencia,
tan plácida, glacial, pura, serena,
toda la perfección de una Reina orgullosa…
Oh, Señora Mía, ¡dejame adorar tu belleza un momento más!
Una última mirada … Deja que caiga la Cortina,
luego ya no me dejes ver más.

traducción: Hugo Müller

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