Terreno interior

Me hablas a mí, ¿pero tu discurso contiene el más verdadero de tus pensamientos?
Escucho tus palabras y cada una es lo que espero oírte decir.
El patrón que tus labios revelan, ¿cómo se mide con tu mente?
¿qué sentimientos ocultas?
Tu sonrisa es dulce, ¿pero qué hay detrás?

Te hablo a ti, ¿pero digo el secreto trabajando en mi cerebro?
La honestidad franca haría la vida infernal, y la verdad es equivalente al dolor.
Cuando uno ahonda en la profundidad de la mente observamos espantosas verdades,
si traicionáramos a nuestro yo interior, ¿odiarían al hombre y yo los odiaría a ustedes?

¿No somos mutuamente extraños, y vivimos y morimos en total soledad?
La decepción es la materia del discurso, y la vida una mentira engreída y pulida,
donde muñecos como nosotros actuamos nuestras partes,
ensayamos el primero en público, el segundo cuando nos encogemos
en nuestro universo privado.

El alma tiene su sombrío terreno interior
que hubiese sido mejor nunca explorar,
selvas oscuras donde obscenamente planeados
merodean monstruos de tradición primitiva,
con miedos primarios están fraguadas nuestras vidas,
y ansiosamente nos cubrimos detrás de los silencios de pensamiento secreto,
los oscuros laberintos de la Mente.

traducción: Hugo Müller

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