La Cristina ruandesa sale de la cárcel y le complica el escenario a un Kagame macrista

Diane Rwigara, una hermosa contadora y luchadora por los derechos humanos, principal opositora al veterano presidente ruandés Paul Kagame, ha sido absuelta por la Suprema Corte del país que la acusaba de incitar a la insurrección y fraguar documentos. Rwigara, que sólo tiene 37 años, ha acusado repetidamente a Kagame de perseguir y asesinar oponentes a su Frente Patriótico, que tomó el poder del país luego del horrendo genocidio intertribal ocurrido en 1994 bajo la atenta supervisión del ejército francés.
Su intención de postularse a la presidencia en agosto pasado fue bloqueada por el Consejo Electoral, el cual dictaminó que no contaba con los apoyos y firmantes suficientes, y que había presentado aportantes truchos, al estilo Cambiemos. Xavier Ndahayo, uno de los jueces que formó parte del jurado reunido en la capital Kigali, está convencido de que Rwigara es inocente. Junto a la activista fue liberada su madre, acusada de similares cargos. El público asistente a la corte irrumpió en aplausos cuando se leyó el veredicto, mientras Rwigara y su madre estallaban en lágrimas, siendo abrazadas por sus parientes y amigos.
“Estoy muy contenta con la decisión de la corte. Continuaré con mi lucha política, todo lo que dije en el pasado sigue sin resolverse, y todavía hay muchos prisioneros políticos en este país” –declaró la bella dirigente.
Kagame acaba de ser reconocido y alabado en el G20 por lograr una rápida y pacífica recuperación de Ruanda tras el exterminio de 800.000 tutsis y 250.000 hutus moderados. Ni un cuestionamiento recibió por las violaciones y abusos de los derechos humanos de millones de ruandeses famélicos, el amordazamiento a la prensa independiente, el manejo espurio del aparato judicial y varios crímenes por encargo al estilo del jeque árabe. Su know how es muy parecido a los de los líderes convocados en Buenos Aires.
La familia de Rwigara padeció múltiples ataques de Kagame y sus fuerzas parapoliciales. Pero la violencia no sólo fue física. Le impusieron sanciones económicas y demolieron varias propiedades hasta fundirla y llevar a la quiebra a sus emprendimientos comerciales. Rwigara representa a una generación próspera y joven que ha podido instruirse y cerciorarse del nivel de criminalidad del mandamás ruandés. Sus apariciones siempre ponen nervioso al presidente, que ha apelado a recursos bajos, como inundar Internet de fotos de ella desnuda, para abatirla.
Su estilo frontal de oratoria es una rareza y le da varios dolores de cabeza a Kagame. Ha descripto al país como “una joven bonita con un montón de maquillaje. Perfectos dientes, pelo hermoso, todo bárbaro. El aparato de prensa y comunicación de Kagame se pasa el tiempo cultivando una imagen idílica cuando saben que el interior es sucio y oscuro, y el pueblo está tan postrado como podrido”.
Desde que fracasó su candidatura, Rwigara lanzó un “movimiento” que desafía al régimen denunciando sus violaciones a los derechos humanos. En una conversación vía whatsapp nos confesó: “Todos saben de alguien que ha desaparecido o ha sido asesinado, es lo más normal, ya nadie se espanta de las aberraciones de Kagame. El propio médico del presidente, un mayor del ejército y mi padre –una figura reconocida de la cultura ruandesa- fueron víctimas de su política de “gatillo fácil. Si ellos, que eran personalidades importantes, fueron asesinados tan obscena e impunemente, imagina lo que padecen las clases subalternas”.
Hurgando en el temperamento del presidente, Rwigara revela: “Parece tonto pero es muy vivo. Fijate que la mitad de los jueces de la corte son mujeres, y el parlamento tiene un 61% de presencia femenina, la mayor proporción del mundo, pero esto lo digita para la gilada, para que los organismos internacionales hipócritas estén contentos y continúen apoyándolo. Las mujeres kagamistas son de mentalidad machirula”.
Rwigara, a pesar de pertenecer a una familia rica, beneficiada con las políticas de Kagame, es conciente de las contradicciones de la política, y sostiene que ella defraudó el mandato secular que se imparte a las mujeres en este país africano,de no meter sus narices en asuntos del gobierno. Pero ella es bella y valiente, va por la revancha, tiene enfrente a un Kagame que retornó a Ruanda bajo la influencia macrista (y que va a querer frenarla apelando a trucos mafiosos).

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