Vendedor de cuadros

Había dos artistas mellizos A y B que pintaban cuadros
y los colgaban en mi galería para que todos los vieran
El exhibido por A llevaba el nombre de “Una esfera”,
mientras extrañamente el del hermano B fue catalogado “Un cuadrado”.

Ahora, aunque A (y esto es extraño) podría apretar un bonito pomo,
el cuadro que llamó una esfera era cuadrado como un cubo,
mientras el cuadrado que plácidamente expuso B
(aunque no haya descubierto ninguna sugerencia para atraerse al público)
era oval como un huevo.

Yo pensé: Nunca seré capaz de vender aquellas dos pinturas,
sólo hay una cosa que puedo hacer,
y es cambiarles el título.
A la redonda la llamaré una Esfera,
y a la que tiene ángulos un Cuadrado…
Y todavía pensé: Es muy extraño,
sin que nadie las compre permanecen allí.

Entonces, aunque bien pueda parecer extraño,
me rebelé a las burlas y suavemente apodé al Cuadrado una Esfera
y tabulé a la Esfera un Cuadrado.
Mira la respuesta que he encontrado,
porque para mi feliz consternación los curiosos se amontonaron a su alrededor:
una venta de los pintarrajos al día siguiente.

Bueno, quizás A y B tenían razón,
Dos bobos como tú y yo, con algo perdido en nuestra visión que sólo los artistas ven.
Ya no discutiré más qué es o qué no es…
Estos tipos creían en lo que pintaban,
¿o nos están engañando?

traducción: Hugo Müller

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