La respuesta

Bill dejó su casa de arcilla, golpeó la puerta y se fue: ¡cómo se rió del ayer!
Tenía dos nuevas bromas para contarle, saladas, pero él las ama bien:
ahora veo su caja vacía.

Con cara de poker me miram
cómo anhelaba gastar las bromas,
¡se hubiera hinchado de risa con alegría!
Me da la pipa, lo juro, parece que no estuviera allí:
voló del gallinero, me pregunto dónde.

Bill no creía en el “alma”, pensaba que el cuerpo era todo,
y la tumba la meta final.
No recuerda cuando pasamos,
este viejo cuerpo quizás tiene un espíritu que se escabulle como el gas.

“Mira aquí, Bill, te estoy preguntando, ¿cuál es la respuesta?
Dime la verdad: ¿es la muerte el fin de todo lo que hacemos?

“Alcánzame la droga, ¿no somos más que monos sobre un árbol?”
… Y entonces juro por dios que ví a Bill parpadear y guiñarme un ojo.

traducción de Hugo Müller

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