La despedida

El cielo es de un gris de cera, se debe estar por ir,
metiéndose en mi camino, ¿dónde? No soy un conocedor.
Derribadores, no más bromas,
un saludo divertido y retozón, tan largo,
todos ustedes, muchachos,
han estado amables en nuestro encuentro.

El cielo se está poniendo oscuro,
debe ser un comienzo, débil es la chispa, penosa la partida.
La familia y todo, gracias por la diversión que os debo,
tengo que tomar mi llamada, ha sido dulce conocerlos.

El cielo está poderosamente negro,
cerca mi corazón se está quebrando,
solitario es el camino que ahora debo tomar.
Señor, estaré cerca de ti, ahora es mi tiempo de probarte..
Vida, adiós, adiós, ¡ha sido gradioso amarte!

traducción: Hugo Müller

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