Habitación 6: La pequeña trabajadora

Tres caballeros viven cerca, junto a mi casa,
un pintor de imágenes bizarras,
un poeta cuyas virtudes deberían guiarme,
un cantante que toca la guitarra,
y allí en mi dintel está Cupido,
dejo mi puerta abierta y todavía aquellos caballeros, ¡no son estúpidos!,
nunca le hacen el amor a Babette.

Voy a la tienda cada mañana, trabajo con mi aguja e hilo,
seda, raso y adorno de terciopelo, luego almuerzo con café y pan.
Después cosiendo y cosiendo hasta las siete, o aún,
si obtengo pedidos, trabajo y trabajo hasta las once,
y así es el día de Babette.

No parece animada, imagino, el salario es impensadamente pequeño,
y aún hay una cosa que puedo decir:
conservo un rostro brillante a través de todo.
Me burlo aunque me duela la cabeza,
canto una canción divertida para olvidar,
me rió aunque mi corazón pueda romperse,
eso es todo en la vida de Babette.

Aquel vestido, oh, mi dama de ociosidad,
me ruegas para que esté “terminado de prisa”.
Te da un placer exquisito, tus amantes destacan su gusto.
Todavía… oh, las pobres pequeñas caras blancas,
el tenso y apurado trabajo de medianoche…
Temo que la espuma de sus lazos es sal con las lágrimas de Babette.

Requiere un corazón bravío estar animado
sin un rayo de esperanza en el cielo,
el futuro es tan absolutamente espantoso,
me estoy riendo, en vez debería llorar.
Y si donde las luces divertidas están brillando
ceno con un hombre que encontré,
y arrebato un momento brillante,
¿quién culpará a la pobre pequeña Babette?

Y tú, amigo más allá de toda la historia,
aunque estés a un océano de distancia,
tus cuadros, me dicen, están en venta,
estás casado y establecido, dicen.
Tamaña felicidad uno no debería permutar,
pero, oh, ¿nunca te arrepientes de la onda primaveral,
las rosas, Montmartre, juventud, pobreza, amor y Babette?

Aquel tipo rubio en el camino con sonrisa soleada y voz tan melodiosa,
canta en algún cabaret barato,
¡aún qué tipo divertido y encantador!
Su aliento a ajo puede ser fuerte,
¿qué importa? Su risa es alegre,
dedica su día a dormir y cantar:
su noche está hecha de canción y locura.

traducción: Hugo Müller

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