El aniversario

El dijo “este ramo de violetas es para mi querida hija”.
Desde aquella agradable mañana en que se casó hoy ha pasado un año.
Ella vive arriba de estos pisos por escalera, por favor dame una mano:
¡si la tomamos desprevenida qué contanta se pondrá!

Trepamos las escaleras, era el cuarto piso,
nuestros pasos eran lentos y rígidos
pero cuando alcanzó la puerta de su hija sus ojos estaban radiantes.
Alegre levantó la mano para golpear, yo estaba muy dolorido,
y desde el silencio como un estremecimiento escuché un llanto.

Una maldición de borracho, un sollozo de pena…
Su rostro marchito se tornó gris.
Dijo: “Pienso que es mejor que nos vayamos y vengamos otro día”.
Y cuando caminamos una cuadra, yendo con pies cansados,
sus violetas, suspiré al verlo, estaban esparcidas en la calle.

traducción: Hugo Müller

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