Los vencidos

No pienses que porque estás levantando un sable brillante,
ganarás para alabar al Señor.
Y aunque los hombres saluden tu grandeza hasta los cielos,
no creas que te abrirán la puerta del Paraíso.

Aunque tengas oro y propiedades, y fama y poder,

¿cuáles serán las chances cuando te acerques a la Hora del Juicio?

Pero si en polvo sangriento aún temerario,

batallas por lo justo con la espada rota,

entonces el Señor mirará hacia abajo

con ojos amorosos,

y tu ganarás una Corona por encima de cualquier precio.
Traducción de Hugo Müller

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