La historia del Dragón Natilla

Belinda vivía en una pequeña casa blanca,

con un pequeño gatito negro y un ratoncito gris,

y un pequeño perro amarillo y un vagón rojo de juguete,

y una mascota-dragón.

Ahora, el nombre del gatito negro era Tinta,

y el ratoncito se llamaba Destello,
y el perrito amarillo era agudo como Mostaza

pero el dragón era un cobarde, y ella lo llamó Natilla.

El dragón Natilla tenía grandes dientes filosos,

picos encima y escamas abajo,

la boca como un lugar de fuego, chimenea como nariz

y dagas verdaderas en los dedos de los pies.

Belinda era tan valiente como un tronco lleno de osos,

y Tinta y Destello cazaban leones en las escaleras,

Mostaza era valiente como un tigre en cólera,

pero Natillas lloraba por una bonita jaula segura.

Belinda le hacía cosquillas, lo cosquilleaba inmisericorde,

Tinta, Destello y Mostaza rudamente lo llamaban Percival,

todos se sentaban riendo en el pequeño vagón rojo

y el realmente cobarde dragón.

Belinda se rió hasta sacudir la casa,

y Destello dijo uik, lo que es una risa para un ratón,

Tinta y Mostaza rudamente preguntaron su edad

cuando Natillas clamó por una jaula bonita y segura.

De repente escucharon un sonido indecente,

y Mostaza aulló, y todos miraron atentos.

¡Meowch! gritó Tinta, y ¡Ooh! gritó Belinda,
cerca había un pirata, trepando en la ventana.

Pistola en su mano izquierda, pistola en su mano derecha,

y sostenía en sus dientes un machete brillante,

su barba era negra, una pierna de madera,

estaba claro que el pirata no signicaba algo bueno.

 

Belinda palideció y gritó ¡Ayuda, ayuda!,
pero Mostaza huyó con un gañido terrible,

Tinta se filtró detrás de la ama de casa,

y el pequeño Destello estratégicamente se metió en su cueva.

Pero Natillas saltó hacia arriba, bufando como una máquina,

enredó su cola como hierros en una mazmorra,
con un chasquido, un ruido metálico y una sacudida tintineante
fue hacia el pirata como un petirrojo sobre un gusano.
El pirata se quedó boquiabierto ante el dragón de Belinda,
y tragó un poco de alcohol del fondo de su botella,

disparó dos balas pero ninguna pegó,

y Natillas lo engullió, cada bocado.

Belinda lo abrazó, Mostaza lo chupó,

nadie se lamentó por su víctima pirata,

Tinta y Destello giraron en regocijo

alrededor del dragón que se comió al pirata.

Pero entonces habló el pequeño perro Mostaza,

hubiese sido el doble de valiente si no hubiese estado aturdido.

Y alto habló Tinta y alto habló Destello,

hubiésemos sido hasta tres veces valientes, creemos,

y Natillas dijo, puedo acordar que todos son más valientes que yo.
Belinda todavía vive en su pequeña casa blanca,

con su gatito negro y su ratoncito gris,

y su perrito amarillo y su pequeño vagón rojo,

y su pequeña mascota dragón, verdadera.

Belinda es tan valiente como un tronco lleno de osos,

y Tinta y Destello cazan leones en las escaleras,

y Mostaza es tan valiente como un tigre en cólera,

pero Natillas sigue llorando por una bonita jaula segura.
Ogden Nash, trad. HM

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