Estrellas

Cuan incontablemente se congregan

sobre nuestra tumultuosa nieve,

que fluye en formas tan altas como los árboles

cuando soplan los vientos invernales.

Como con la ansiedad por nuestro destino,

nuestros pocos pasos vacilantes

para el descanso blanco, y un lugar para descansar

invisible al amanecer.

Y todavía sin amor ni odio,

aquellas estrellas como alguna nieve blanca,

los ojos de mármol blanco nieve de Minerva

sin el don de la visión.

por Robert Frost, traducido por HM

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