La meta era una canción

Antes que el hombre tuviera el derecho a soplar

el viento sopló una vez por su cuenta no instruido,

e hizo más ruidosos el día y la noche

en cada lugar rudo donde fue atrapado.

El hombre vino a decirle lo que estaba mal:

no había encontrado el lugar para soplar;

soplaba demasiado fuerte, la meta era una canción.

Y escucha ¡cómo se va a ir!

Tomó un poco en su boca y la sostuvo lo suficiente hacia el norte

para convertirla en sur, y luego para medir la sopló hacia adelante.

Por medida. Era palabra y nota,

el viento, el viento quería decir,

un poco a través de los labios y la garganta.

La meta era una canción, el viento debería verla.
 

por Robert Frost, traducción de HM

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