Fianza y libre

El amor tiene la tierra a la cual aferrarse

con colinas y brazos circulantes,

alrededor de pared tras pared para despejar el miedo.

Pero el pensamiento no tiene necesidad de esas cosas,

porque tiene un par de alas intrépidas.

Sobre nieve y arena y girando, veo

donde el amor ha impreso su trazo luchando en el abrazo del mundo.

Y así es el amor y contento de que sea así,

pero el pensamiento ha sacudido sus tobillos libres.

El pensamiento se une al brillo interestelar,

y se sienta en el disco de Sirius toda la noche,

hasta que el día le hace retomar su vuelo

con olor a ceniza en cada pluma,

atravesando el sol hacia un espacio terrenal.

Sus ganancias en el cielo son lo que son.

Aún algunos dicen que el Amor,

al ser esclavo y simplemente quedándose posee todo

en varias bellezas que al pensamiento le resultan lejanas

para encontrar fundidas en otra estrella.

poesía de Robert Frost, traducida por Hugo Müller

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