dos collares

 -Estoy caliente ahora –dijo él y alineó un simple al centro.

Luego triplicó. Después dibujó un camino. Cuarto al bate. Llegó a base. Quinto al bate, duplicó.

-Estoy caliente ahora –dijo él y luego cantó en la ducha.

Cuando llegó a su lugar, su mujer no estaba allí. Fue al ropero del vestuario, recogió lo que necesitaba. Volvió a lo de Mike y tiró la puerta abajo. Estaban juntos en la cama. En el último momento, supo la verdad de todo. Cambió de parecer, se puso la pistola en la boca y presionó el gatillo. Al día siguiente tenían al novato de Memphis en su lugar. El chico fue de 0 a 4. Fue chupado en el entretiempo y en la bola rápida, baja e interior. Pero era bueno con las mujeres, y eso es más importante que .364.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *